jueves, 14 de octubre de 2010

Café

Rita ya se había reunido en las casas de sus compañeros de equipo para hacer el guión teatral que constituía la mitad de su calificación bimestral. Estaba prácticamente terminado pero debían reunirse una vez más. Rita sabía que tenía que ofrecer su casa y tenía que aceptar a los 4 miembros de su equipo, pero no tenía planeado hacerlo.

-¿y qué?, ¿dónde nos vamos a ver al rato?-
-en tu casa, en la mía ya no me dejan-
-¡no manches! en mi casa nos vimos la semana pasada-
-¡ándale Jorge!, ¡en tu casa!-
-mejor en la tuya Laura, queda más cerca-
-¿y eso qué? mejor díganle a Rita, a su casa no hemos ido ni una sola vez-
-si es cierto Rita- dijo Jorge pateando levemente el pie de la inmóvil muchacha que estaba sentada a su lado- ahora toca en tu casa, ¿dónde vives?-

Rita abrió grandes los ojos y miró a Jorge. Le hablaba en serio.

-ándale Rita, no te hagas, solo falta tu casa ¿dónde vives?-
-en la Emiliano Zapata, pasando la secundaria-
-¡ahí está! igual queda cerca, al rato nos vemos, pero donde?-
-en la secundaria si quieren-

Todos acordaron encontrarse con Rita a las 4:30 en la entrada de la secundaria.
Ésta sería la primera vez que alguien la visitaba en casa, ¿Que debía hacer? Recordó que en casa de Julia, la mamá les sirvió sopa y tacos dorados, en casa de Laura les dieron palomitas y refresco, en casa de Jorge no comieron nada pero al terminar fueron al puesto de quesadillas que tiene su mamá en el mercado y todos menos Rita se comieron un pambazo y en casa de Alberto comieron pizza.
Era obvio que tenía que preparar algo pero ya eran las 4 y no tenía nada en casa y tampoco tenía mucho dinero. Perdió tanto tiempo pensando en algo que a las 4:20 ya había perdido cualquier oportunidad para cocinar o comprar algo.

Fue a la cocina y conectó la cafetera, llenó el recipiente de agua, colocó el café en el filtro y salió corriendo rumbo a la secundaria.

Todos estaban esperándola y al llegar, Rita no dijo nada y nadie le dijo nada, se limitaron a seguirla por la calle vacía platicando entre ellos.

-órale Rita, vives bien cerquita de la casa de mi abuelita-
La voz de Jorge se escuchó en toda la calle pero Rita no volteó y tampoco respondió, a Jorge no pareció importarle por que siguió caminando y platicando con el resto del equipo.

Rita se detuvo frente al edificio y dijo mientras abría la puerta "Es aquí". Subieron las escaleras y se metieron en el departamento sin ponerle pausa a sus risas y comentarios un solo minuto.

-¿Gustan café?- dijo Rita dirigiéndose a ellos por primera vez en la tarde.

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