-¿y qué?, ¿dónde nos vamos a ver al rato?-
-en tu casa, en la mía ya no me dejan-
-¡no manches! en mi casa nos vimos la semana pasada-
-¡ándale Jorge!, ¡en tu casa!-
-mejor en la tuya Laura, queda más cerca-
-¿y eso qué? mejor díganle a Rita, a su casa no hemos ido ni una sola vez-
-si es cierto Rita- dijo Jorge pateando levemente el pie de la inmóvil muchacha que estaba sentada a su lado- ahora toca en tu casa, ¿dónde vives?-
Rita abrió grandes los ojos y miró a Jorge. Le hablaba en serio.
-ándale Rita, no te hagas, solo falta tu casa ¿dónde vives?-
-en la Emiliano Zapata, pasando la secundaria-
-¡ahí está! igual queda cerca, al rato nos vemos, pero donde?-
-en la secundaria si quieren-
Todos acordaron encontrarse con Rita a las 4:30 en la entrada de la secundaria.
Ésta sería la primera vez que alguien la visitaba en casa, ¿Que debía hacer? Recordó que en casa de Julia, la mamá les sirvió sopa y tacos dorados, en casa de Laura les dieron palomitas y refresco, en casa de Jorge no comieron nada pero al terminar fueron al puesto de quesadillas que tiene su mamá en el mercado y todos menos Rita se comieron un pambazo y en casa de Alberto comieron pizza.
Era obvio que tenía que preparar algo pero ya eran las 4 y no tenía nada en casa y tampoco tenía mucho dinero. Perdió tanto tiempo pensando en algo que a las 4:20 ya había perdido cualquier oportunidad para cocinar o comprar algo.
Fue a la cocina y conectó la cafetera, llenó el recipiente de agua, colocó el café en el filtro y salió corriendo rumbo a la secundaria.
Todos estaban esperándola y al llegar, Rita no dijo nada y nadie le dijo nada, se limitaron a seguirla por la calle vacía platicando entre ellos.
-órale Rita, vives bien cerquita de la casa de mi abuelita-
La voz de Jorge se escuchó en toda la calle pero Rita no volteó y tampoco respondió, a Jorge no pareció importarle por que siguió caminando y platicando con el resto del equipo.
Rita se detuvo frente al edificio y dijo mientras abría la puerta "Es aquí". Subieron las escaleras y se metieron en el departamento sin ponerle pausa a sus risas y comentarios un solo minuto.
-¿Gustan café?- dijo Rita dirigiéndose a ellos por primera vez en la tarde.