jueves, 19 de febrero de 2009

parte 3

Octubre 2

-lo siento Cármen, este año no vas a ir a la marcha-Rosa había llamado muy temprano para asegurarse de que Carlos me matendría amaarrada a la cama-cuídate amiga, un beso a tí, al bebé y a Carlos.
colgué el auricular y giré la mirada (era lo único que podía girar); Carlos seguía parado en el marco de la puerta.

-¿que pasa amor?,¿Rosa insiste en que te quedes en casa?-avanzó hasta mi humillada corporeidad y se sentó al borde de la cama.
-no te burles, tú mismo quieres dejarme aquí-tomé su mano y miré sus ojos-déjame ir Carlos...te prometo que si me siento mal, no dudaré en volver para acá, la casa está cerca, por favor Carlos, no he faltado un solo año-
Carlos soltó mi mano y se paró frente a la ventana, esperé en silencio que aceptara dejarme ir aunque en realidad sabía que terminaría diciendo que no.

-apenas haz podido ir al escuela, te duele hasta respirar, es más el peso que haz perdido que el que haz ganado...-me miró con sus ojos convertidos en pequeños vitrales-no lo pienso discutir contigo Cármen, es más, nisiquiera deberías ir al escuela, quédate aquí y descansa, traeré algo para comer y pasaré a rentar una película, ¿que te parece?.

Me sentía realmente agotada, mi bebé parecía ser una cría de dragón siendo incubada por un enclenque canario, estaba hambrienta pero mis entrañas no retenían nada, por puro milagro, entre mis constantes regurjitaciones, mi bebé no había salido disparado...era horrible...no podía nisiquiera mantenerme en pie. Carlos había tenido que posponer su hora de comida para salir antes y regresar a casa a tiempo para asegurarse de que llegaba viva al escuela, era una pesadilla...mi bebé no merecía una pesadilla como madre.
Comencé a llorar y asentí con la cabeza.
Carlos me abrazó y balbuceó que todo estaría bien, que traería para mí una cajita feliz, que aunque yo no pudiera comer nada del interior, el juguete completaría la colección...


Octubre 31

-¡Cármen!, ¡¡despierta amor!!, ¡¡CÁRMEN!!-
¿por qué estaba tan repentinamente alterado Carlos?, ¿tenía que despertarme entre gritos?, abrí los ojos y lo ví palidecer, se dejó caer sobre mi pecho y comenzó a llorar. Sentí mi cara y mi cabello húmedos, estaba muy mareada, ¿por qué había sudado tanto?. Quise preguntarle a Carlos que sucedía, pero los párpados me pesaban y las piernas me temblaban. Volví a cerrar los ojos.

-parece que ya está mejor Carlos, trata de calmarte, es su anemia, debe de comer más, se lo vengo diciendo desde el primer mes-reconócí enseguida la voz de la Dra. Ruíz, ¿que hacía ella en mi casa?.
No estaba muy contenta con su presencia, me había dicho que mi bebé era un error..."Precipitaste las cosas Cármen, corres el riesgo de un nuevo aborto o de morir en el intento de ser madre, debiste haber esperado más tiempo"... jamás iba a olvidar esas 25 palabras.
-gracias Doctora, me pegó un buen susto hoy, estaré en contacto con usted, la vemos el sábado en el consultorio-
-ándale Carlos, dale un beso a Cármen de mi parte, adiós-

Carlos deslizó sus manos por mi espalda y depositó mis 50kgs sobre el sillón, un ruido extraño taladraba mis oídos, Carlos avanzó hasta el teléfono y el ruido cesó.

-¿quién es, Carlos?- él me miró estupefacto, parecía feliz de tener frente a sí, aquella extraña visión en la que me había convertido, apenas consiguiendo abrir los ojos y levantar 5 centímetros la cabeza del cojín.
-¿quién es quién, amor?-se puso en cuclillas frente a mí y tomó mi mano.
-¿quién llamó?, oí el teléfono-¿o no?, pudo haber sido simplemente obra del estupor que sentía.
-era la Doctora Ruíz, yo la llamé, quise llevarte hasta allá pero temí que te pusieras peor en el camino-acariciaba lentamente mi frente y mi cabello, Carlos era tan lindo, ¿por qué estab tan cansada?-¿qué pasa?, ¿no recuerdas nada?-
-¿debería?-tanta confusión iba a culminar en mal humor si Carlos no lo explicaba pronto.
-me levanté en la madrugada y no te movías y te hablé y no despertaste- Carlos se incorporó y se echó a reír-te arrojé agua sobre el rostro para que despertaras, perdón amor-no paraba de reír, terminó por contagiarme.

-supongo que hoy tampoco me dejarás ir al escuela-logré sentarme y tomé su mano para que sentara junto a mí.
-supones bien-se limitó a decir, atrayendo mi cuerpo hacia su pecho.

Me sentí torpe todo el día, Carlos llegó un poco más tarde de lo habitual, había ido al café de chinos a comprar comida.
Besó mi frente, y me llevó cargando hasta la habitación...en eso me había convertido...

-Pensé en prepararte algo yo mismo-dijo abriendo los platos frente a mí-pero prefiero abrazarte lo que resta de la tarde-.

domingo, 8 de febrero de 2009

parte 2

marzo 2

No se lo dije ni una sola vez pero estuve enfadada con Carlos toda la semana...era viernes...había llegado el día de hacer las paces y más sí pensaba dejarlo solo toda la tarde y parte de la noche; Rosa y yo habíamos planeado ir a tomar un café para platicar. No la veía desde enero...
Eran las 2, él no tardaba en llegar y yo no tardaba en irme, pero había decidido no ir a la primera clase para hablar con él.

Carlos llegó poco después de las 3...
-¿Cármen?-besó mis labios-vas a llegar tarde-pasó de largo por mi lado y se dirigió al cuarto.
-es que no voy a ir a la primera clase...quería...preparé enchiladas-cuando terminé de hablar, ya estaba parado en el marco de la puerta de nuestra habitación.
-¿que pasó Cármen?, ¿me ignoras toda la semana para hoy quedarte a comer conmigo?-avanzó hacia mí y tomó mis manos.
-no te ignoré Carlos-reí estruendosamente-ven, siéntate a comer, todo está listo-me solté de sus manos y caminé a la cocina.
Carlos hizo caso de mi petición que parecía más bien una orden y se sentó a la mesa, muy atento a cada uno de mis movimientos. Cuando ya todo estaba servido y me había sentado frente a él, volvió a tomar mi mano.

-Cármen-
-mmm?-proferí yo con la boca llena.
-¿vas a decirme de una vez por todas que pasa o que es lo que quieres?-seguramente mi rostro se pintó de mil colores, por que ahora fué Carlos quien rió estrepitosamente.-si no te conociera Cármen, pensaría que te haz vuelto loca-comenzó a comer sin soltar mi mano.
-bueno, es que...hace una semana, ¿recuerdas?, mi cita con la Dra. Ruíz...no preguntaste siquiera cómo me había ido y tú sabes lo importante que es para mí y tú parece que nisiquiera fuera algo vital-¿que estaba diciendo?-Carlos, amor...me molestó tu escasa muestra de interés.
-Cármen, ya lo sabía. Pero...fué doloroso todo el asunto para ambos y sé perfectamente lo que la Dra. Ruíz te dijo, y volver a revivir la escena aquí en casa no nos iba a ayudar a ninguno de los dos-
No supe que decir durante un buen rato.
-Cármen-
-mmm?-tuve un deja vú...
-te amo-soltó mi mano y llevó los platos a la cocina.
-yo también te amo Carlos-

Ese día ya no fuí al escuela y mis planes con Rosa se disiparon.


Abril 30

Como cada día del niño desde que nos conocimos, Carlos me dió un obsequio, como si yo tuviera aún 5 años.
Llegué a casa antes de lo previsto; mi última clase fué pospuesta a petición nuestra. La mayoría de mis compañeras ya son madres y querían llegar a sus casas antes de que sus hijos estuvieran dormidos.

-¿Carlos?, ya llegué amor, ¿dónde estás?-
Carlos salió corriendo de nuestro cuarto con una gran sonrisa en los labios.
-espera!, siéntate ahí en el sillón-señaló el único sillón de la sala que daba al televisor, al tiempo que entrecerraba la puerta del cuarto. Pronto desapareció por la estrecha rendija y yo me dejé caer en el sillón.
Tardó apenas 5 minutos en llamarme.
-¿nena?, ven conmigo-me levantó del sillón y tapó mis ojos con sus enormes manos.
-no los abras aún-dijo liberando mi rostro-lo escuché caminar y remover papeles frente a mí- ¡ya!...ábrelos!-
-¡Carlos!-estaba parado frente a mí con un enorme globo de Rosita Fresita en una mano y sujetando con la otra un paquete envuelto que tenía toda la pinta de ser una muñeca Barbie-¡eres tan lindo!-me lancé a sus brazos-¡te amo!-

Esa noche, sentados en la cama escudriñando mi nueva muñeca, decidí decírselo. Lo había confirmado recién esa mañana.
-gracias Carlos, increíblemente, cada año sigues sorprendiéndome- él sonrió y me besó con extrema delicadeza.
-feliz día del niño-
-amor, hay algo que debo decirte-
-¿debes?-
-y quiero...- tomé su mano
-anda, pues-volvió a besarme-cumple los deberes-
-estoy embarazada-era mejor no pensarlo mucho o terminaría por acobardarme.
Carlos me apretó contra su pecho sin decir nada.

lunes, 2 de febrero de 2009

parte 1

enero 31

Carlos y yo habíamos soñado tanto con ello...parecía increíble que se hubiera derrumbado en tan poco tiempo...
-son cosas que pasan Cármen, ten fe, será posible la próxima vez, un aborto no nos dice nada, tengan paciencia-
-gracias doctor- contestó Carlos escuetamente, no podía dejar de llorar.- vámonos a casa Cármen, preparé crepas esta mañana, tus favoritas-sonrió hacia mí entre todo su llanto.

Yo escuché a Carlos, pero no pude contestar, ¿que iba yo a decirle a ese hombre tan fuerte y cuadrado que rompía en llanto cada vez que posaba sus pequeños ojos sobre mí?

Todo parecía cubierto por bruma, nada estaba claro...

-¿Carlos?-atiné a decir
-sí amor, ¿que pasa?- dijo él con evidente preocupación
-perdí al bebé...-
-lo volveremos a intentar...duerme, ya estás en casa- besó mi frente y salió lentamente del cuarto.



febrero 20

Salí tarde de la escuela por 2a vez en la semana y apenas era martes...Carlos iba a matarme...
-¡maldito celular!-no había dejado de sonar durante mi última clase, no pude contestar una sola vez...seguramente era Carlos.
-¿hola?-esperé mientras Carlos se quejaba...-lo siento amor, estaba en clase, ya voy para allá, estoy en Balderas...yo también te amo, espérame a cenar, bye!-

Salí del metro y Carlos esperaba parado en el andén, hacía lo mismo siempre que salía tarde de clases, nunca ninguno de los 2 lo pedía o lo comentaba. Era un acuerdo implícito.

-hola amor, lo siento, la última clase se alargó un poco y ya sabes que la línea verde a éstas horas es un horror...-Carlos calló mi parloteo con un beso, mientras deslizaba mi mochila por mi brazo con suavidad.
-eres un encanto!,¿qué viste en mí eh?-
Carlos sonrió y tomó mi mano
-vamos, la cena te espera-
-ok...me muero de hambre-
Carlos me miró de reojo y sonrió; yo no pude contener mi risa loca...


febrero 24

-¿Cármen?-Carlos aún dormía cuando salí del baño-¿qué haces despierta tan temprano?, es sábadooo-dijo entre bostezos.
-buen día Carlitos-se hacía tarde, volé del baño a la cocina y de regreso- hoy es mi cita con la ginecóloga, ¿no lo recuerdas?-
-ah...-dijo Carlos y hundió la cabeza entre las almohadas.

Carlos prefería no acompañarme, prefería de hecho, ni siquiera enterarse de todo lo relacionado conmigo y citas médicas...no lo culpo.

-al rato regreso, ok?, ya levántate flojo!-besé su cabeza antes de ir hacia la sala, seguía hundido entre las almohadas.

El consultorio de la Dra. Ruíz no estaba muy lejos, así que llegué caminando y de hecho, 5 minutos antes de la cita, tuve tiempo de llamar a Carlos.

-¿ya despertaste flojo?, sí ya llegué, eh...soy la siguiente. No, no, no, en serio, regreso sola, no importa, date un baño ¿sí?, quiero ir por ahí esta tarde, ok un beso, te veo más tarde.

Regresé caminando a casa mientras pensaba en lo que la Dra. Ruíz había dicho: "todo va bien Cármen, debes esperar un poco más, el aborto está muy reciente"...bla bla bla...el mismo discurso de la última vez...mi próxima cita era hasta el mes siguiente...